Miralá, ahí la tenés, la que en el cole se saca diez, la que en su casa hace buena letra, ahí la tenés, prendida a la bragueta.
Ya no soy compositor ni cantante. Soy un gran bailarín, payaso y poeta con aires de actriz. Hago cinco mil deportes y voy a todas las fiestas. Me encanta el ruido de la gente, quiero que me vean.
No puedo estar solo, me hace tan mal. No entiendo al que dice “vos, flaco, no sos de verdad”. Me cuesta más ser de verdad. Me cuesta mucho más.
Soy recolector de sueños, un imitador perfecto, y te digo que todo está resuelto. Porque cuando me quedo solo, soy yo de verdad y la verdad es que no quiero vivir en soledad.
Hoy callé por no volver a sentir que puedo matar. No me quiero lastimar nunca más. Arréglate vos sola con tu infierno.
Me estas hundiendo. con vos no puedo continuar. Me está doliendo ver como no podés separar. No paras de destilar el mal por donde vas. Date cuenta de una vez de que no hay razón en lo que haces.
Porque todo vuelve. Qué vas hacer?
Perdés el tiempo cargando tu vida en los demás. Pégale bien fuerte a la pared… o mejor a tu espejo. Nunca me va a convencer tu falsa actuación. Avívate de una vez ya no hay mas razón en lo que haces.
Cuando el tiempo pasa y nos hacemos viejos nos empieza a parecer que pesan más los daños que los mismos años, al final. Por eso yo quiero que mis años pasen junto a ti, mi amor eterno, junto a mi familia, junto a mis amigos y mi voz.
Porque nada valgo, porque nada tengo, si no tengo lo mejor: tu amor y compañía en mi corazón.
Y es que vale más un año tardío que un siglo vacío, amor. Y es que vale más tener bien llenito el corazón. Por eso yo quiero que en mi mente siempre, tu cariño esté bien fuerte, aunque estemos lejos, o aunque estemos cerca del final.
Me siento débil cuando estoy sin ti y me hago fuerte cuando estás aquí. Sin ti yo ya no sé qué es vivir. Mi vida es un túnel sin tu luz. Quiero pasar más tiempo junto a ti, recuperar las noches que perdí, vencer el miedo inmenso de morir y ser eterno junto a ti.
Pienso en vos, sólo pienso en vos. Mis palabras caen muertas de amor. Pienso en mí, sólo pienso en mi y descubro, al fin, que no somos dos. Como siempre, el sol se va y no puedo dormir. No abras tanto el corazón, es demasiado para mí.
Pienso en vos, sólo pienso en vos y mi soledad sale a pasear. Pienso en mí, sólo pienso en mí. Tengo que seguir cuando no estás. Como siempre, sale el sol y no puedo dormir. No abras tanto el corazón, es demasiado para mí.
Pienso en vos, sólo pienso en vos para estar mejor, para no extrañar. Pienso en mí, sólo pienso en mí para resistir a tu intensidad. Como siempre, sale el sol y no puedo dormir. No abras tanto el corazón, es demasiado para mí ¡porque sólo pienso en vos! ¡Sólo pienso en mí! Ya no somos dos, ¡yo solo pienso en vos! ¡Sólo pienso en mí! ♥ ~
Detrás del árbol, la tarde cayó. Se fue apagando el costado del sol. Las bombas caen en la ciudad y nadie sabe muy bien por qué. De pronto la tierra le cubre los pies. Se vuelve todo un instante. Ya nada está lejos de aquí. Acaso estés cerca de mí…
Tal vez…
La brisa del mar algún día se irá, bordando el aire con un hilo de sal. Tendremos que olvidar hasta la próxima vez, oh no. La noche da vueltas en la inmensidad - presagio de la tormenta. En las alturas, te confinaré para verte pasar… sólo verte pasar.
Te vas y yo le pido al árbol imaginario: “Alíviame aunque a mí lado no esté”. Y qué difícil al despertar no buscar otra vez, porque nunca te encontré y no te encontraré.
En la ciudad hay oscuridad, si quiero ver tengo que llegar al cielo. Hay una luz que no se apagó, sé que sos vos tratando de llegar al cielo.
No quiero saber lo que no sabés. No voy a entender lo que pasa si no hay nada nuevo.
Te vi correr y no te alcancé, me quedo atrás sintiendo que se cae el cielo. Me voy de acá corriéndote a vos, no puedo estar mirando cómo cae el cielo.
Podría estar de pie pero me acuesto a ver el tiempo que me llevará caer. Recuerdo de cartón, te puedo recortar en mil pedazos de imaginación.
Inútil es rezar por sólo un montón de ruinas. Inútil pretender que todo en la vida salga bien. No hay mal, no hay bien. Todo es igual a lo que más querés. Habrá que dejarse llevar… Yo sólo encuentro la calma en el tiempo sin fin.
Tengo un reloj en la pared, cuenta las horas que perdí mirándolo y sin saber por qué.
Por dónde se escapó? Por dónde se escondió el temor que acecha las almas en guerra? A quién le falta amor? A quién le falta una canción, una visión de azul espontáneas?
Para soltar las dulces penas. Siempre soltar un poco de algo. Hay libertad y eso me llena. El horizonte atrapa las nubes y viene hacia mí. Es que el horizonte atrapará las nubes hacia mí…
A cuántos veo allá? A cuántos quiero ver acá, respirando un aire distinto? Y cuando me despierte y cuando ya no vea el mar, quisiera apenas recordar.
Esta vez no tengo nada que controle lo que siento, solamente un ángel que me cuida cuando yo no pienso. La alejé de casi todo lo que ya está comprendido porque necesito de vez en cuando estar confundido. Tuve que tirarme sin mirar, sin importarme a dónde iba a caer. La desilusión está tan lejos de alcanzarme, que me acostumbré a resistir y a equivocarme. Ya no puedo estar con la misma cara todo el tiempo, porque no tengo ganas de reírme si no estoy contento.
Y volví a caminar despacio. Volví para no perderme. Volví, pude abrir los ojos. Volví para saber a dónde quiero estar.
Si me escondo, si me encierro, no es porque no confiar en nadie… sólo me sirve de defensa cuando estoy muy vulnerable. Me encontré con un montón de sensaciones olvidadas. Y me aseguré para no volver a descuidarlas.
Es así, tengo que aceptar la confusión de seguir buscando el camino que perdí ♥ ~
Dejo la puerta entreabierta y el aire se ve pasar. Si mando a través de la casa que llora por miedo a la soledad. Su llanto es espejo de lo que me quejo y no puedo trabajar sin antes haber naufragado en mi cuarto de poca paciencia.
Un ángel escribe su nombre en mi patio de luz y aguarda a que todo afecto dormido despierte por las mañanas.
Mientras canto dejo entrar y salir toda la furia de la casa encantada, que por ahora es sólo para mí.
Hay una parte en el arte que nunca quise tocar… la que habla de cosas perdidas que no interesa recuperar. Por eso no duermo en la noche que el viento despliega sus alas, golpeando en el único techo que tiene mi hueco en el alma.
Me cuelgo un abrigo, contento de frío y el día se ve pasar. Pintando ventanas de sol en el sueño de la mañana ♥ ~